IPOs y SPACs: métodos para salir a la bolsa

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El proceso a través del cual una empresa llega a la bolsa puede parecernos complejo, raro o misterioso, sobre todo en la actualidad, con grandes empresas saliendo a la bolsa todos los meses usando el método conocido como SPAC.

Hoy en el Blog de Folionet queremos introducirte al tema de las ofertas públicas de empresas, una de las claves del mercado, y por ello te presentaremos una comparación entre los distintos procesos conocidos para las compañías, además de su naturaleza y objetivos.

 

Las acciones públicas

Las empresas que desean salir a la bolsa de valores para que los inversores puedan comprar y vender sus acciones, se rigen por un proceso conocido como oferta pública de acciones. Este proceso, a pesar de su nombre, no significa que las acciones estarán en manos del Estado o nacionalizadas, sino que sus acciones estarán disponibles al “público” general que desee adquirirlas.

Este proceso dio origen a las bolsas de valores y es, al final del día, lo que da propósito a la existencia del mercado, pues sin acciones disponibles no existiría el trading.

Esto nos conduce a hablar del porqué de las bolsas y la oferta de acciones, pues nos podemos preguntar ¿Por qué una empresa vende sus acciones al público?

Sin embargo, la respuesta a esta incógnita es mucho más simple de lo que podemos imaginar.

La emisión de acciones en la bolsa de valores se hace con un propósito principal: la captación de capital de los mercados. Como consecuencia, cuando una empresa empieza a cotizar en bolsa busca recibir ingresos en efectivo a cambio de la venta de su capital accionario.

De este modo, al igual que un fabricante de teléfonos celulares genera ingresos vendiendo equipos y accesorios, puede generar capital vendiendo sus acciones al público.

Sin embargo, esto nos presenta e introduce los dos métodos más conocidos para emitir acciones, la Oferta Pública Inicial y los populares SPACs, que explicaremos a continuación.

 

Oferta pública inicial (IPO)

Este proceso representa la manera más tradicional de salir a la bolsa, una Initial Public Offering. Para conseguir realizar un IPO, una empresa debe aliarse con grandes bancos que se encargarán de ofertar las acciones en las bolsas después de que la empresa decida desprenderse de ellas.

Sin embargo, para llegar a ese punto, las empresas deben seguir muchos pasos para estar al día en sus obligaciones con la SEC (la Comisión de la Bolsa de Valores), el regulador del gobierno.

Por un lado, la empresa debe hacer una petición formal para salir a bolsa, incluyendo la entrega de reportes sobre su actividad financiera y deudas. Al mismo tiempo, debe comunicar el volumen de acciones que desea ofrecer y aliarse con bancos que apoyen con la venta de las acciones al público.

Todo este proceso no solo es largo y muy detallado, sino que implica un gasto grande dependiendo de la cantidad de acciones que se venderán; esto incluye abogados, auditores, bancos, entre otros. Los grandes bancos que ayudan en el proceso cobran un porcentaje de cada acción vendida al público.

Por ello, pensando en la necesidad de reducir costos y agilizar la salida a la bolsa, se creó el método de los SPACs.

 

SPACs: la palabra de moda

Un SPAC (Special Purpose Acquisition Company) es una empresa que se crea con el firme propósito de adquirir otra. Para lograrlo, ésta sale a la bolsa y espera recaudar capital de los inversores para llevar a cabo su adquisición.

Dicho de otra forma, esta clase de compañías realizan una recaudación para invertir más adelante. Este proceso implica, después de la recaudación de capital, que la compañía adquirirá los activos de otra empresa y cambiará su nombre y símbolo para representar a la nueva institución.

Hoy en día, en la era de los SPACs y las startups, las compañías prefieren evitar el trabajo de seguir el camino tradicional hacia la bolsa y recurrir al método más corto, eficiente y fácilmente disponible.

Para lograrlo, por ejemplo, una compañía privada como TikTok o KPMG recurrían a un fondo de inversiones que posea un SPAC ya cotizando en la bolsa. Seguidamente el SPAC completaría la adquisición de TikTok o KPMG y como consecuencia, ahora estas compañías son públicas ya que son parte del SPAC sin necesidad haber recurrido a un IPO.

Por ello, por su simplicidad y facilidad, muchos fondos de inversión crean SPACS que luego venden a empresas que desean salir a bolsa aprovechando el boom actual – consolidando empresas “caparazón” (cash-shell companies).

 

SPACs Vs IPOs: los riesgos y conclusiones

La existencia de ambos métodos ha convivido por años, aunque los SPACs han crecido en el último año, pero eso no significa que sus riesgos hayan cambiado.

En líneas generales, invertir en una compañía en la bolsa conlleva riesgos independientes a su método de salida. Por ello siempre es bueno analizar a las compañías y su rendimiento, y no enfocarse en sus inicios.

Sin embargo, el auge de los SPACs ha traído riesgos parecidos a los de los IPOs de los 90 que culminaron con la crisis Dot-com.

En consecuencia, no debemos nublar nuestros objetivos al leer sobre SPACs desconocidas o sorpresivas, mucho menos si recibimos recomendaciones de personas sin una sólida reputación.

En definitiva, las compañías relevantes perdurarán en el tiempo, mientras que las improvisadas caerán lentamente.

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